El gilipollas de ayer, porque no tiene otro nombre, le dijo a mi jefa que yo le había faltado al respeto... Y a no ser que supiera leer la mente... Menos mal que ella sabe que soy una persona muy diplomática, y que me cuesta perder los papeles. Una cosa es que yo piense que eres un hijo de puta y otra que te lo diga delante de todo el mundo, y mucho menos en mi puesto de trabajo.

Me jode la gente de doble moral que critica lo que luego ellos hacen."El hijo de fulanita es un drogadicto"... ¿ y me lo dices tú que tienes fama de ir de coca hasta el culo cada vez que sales de fiesta? "El primo de fulanita es maricón"... En cambio el que se deja ver de vez en cuando por locales de ambiente eres tú. "Aquella es una puta"... pero tú en menos de un año ya has tenido una cierta cantidad de novios, rollos o líos que también te darían esa categoría.

Ayer, yo le falté al respeto a un desgraciado que no paraba de batir sus brazos mientras me gritaba delante de unas cien personas. Me imagino cómo será ese "señor" en su casa. En su terreno, con su mujer, si  la tiene (esperemos que no, por el bien de ella).

Lo que está claro es que no sólo con la política nos podemos llevar las manos a la cabeza. No se cuanta gente razonable humana ( por dios, ganémonos esa categoría). Decente, y sincera queda en este mundo, pero tenemos que hacer un llamamiento a los pocos o muchos que hay porque los animales, los intolerantes, los indeseables, los ignorantes y los embrutecidos nos están cogiendo terreno.